literatura romana
miércoles 13 de febrero del 2019
Desde el origen de Roma hasta Livio Andrónico
Este primer periodo no ofrece más que obras incompletas. En su origen este pueblo agricultor y jurista, religioso y práctico, no tiene nada del instinto poético de las poblaciones nacientes, su jactancia resplandece en canciones y farsas desordenadas; además se caracteriza en lo siguiente:
- Su religión muestra ceremonias supersticiosas.
- Su afición hacia la agricultura se complace en los preceptos, en áridas prescripciones en que las pretensiones del interés personal hacen las veces de poesía.
- Su genio jurista da el ser a leyes sabias y a célebres jurisconsultos.
El primer canto tradicional de la literatura latina se debe a la institución de los arvales, corporación religiosa encargada de presidir la agricultura formada por doce sacerdotes cuya fundación se atribuye a Rómulo.
Estos sacerdotes al llegar la primavera recorrían todos los campos para obtener de los dioses una cosecha importante. Llevaban una marrana preñada y después de la procesión, se reunían en círculo, entonaban una plegaria y sacrificaban dicho animal y la plegaria constaba de cinco frases distintas, cada una de las cuales se repetía tres veces y de una exclamación final que se repetía cinco veces.
Algunos estudiosos opinan que estaban escritos en forma métrica los versos de estos cánticos y en versos saturnios de desigual medida sin otro signo prosódico que el yambo y del troqueo. El único carácter poético del canto es la triple repetición de cada frase o de cada verso y la repetición de la palabra final.
Los axamenta o cantos de los sacerdotes salios se refieren igualmente a ceremonias piadosas y se expresaba por un delirio excitado y danzas acompañadas de cantos y ceremonias extrañas en que figuraban anciles, escudos consagrados al dios Marte.
En cuanto al origen del gusto escénico de los romanos está en lo siguiente:
- Ciertas invectivas satíricas, dirigidas por los soldados a los triunfadores.
- Ciertas fiestas campestres celebradas en las cercanías de las ciudades, daban también lugar a una embriaguez y danzas en el que se mezclaban cantos denominados fesceninos y diálogos que tenían cierta apariencia dramática. Odres llenas de aceite sobre las que bailaban los aldeanos, cortezas de árboles o plantas colorantes con que se cubrían el rostro, disputas alternadas o una especie de prosa cadenciosa, escrita en versos saturnios o saturninos, formaba el diálogo.
- La introducción en Roma en el año 391 de bailarines y actores etruscos en el momento que el pueblo consternado procuraba conjurar con ceremonias jocosas y extraordinarias los estragos de la peste y que fue la ocasión de una especie de inauguración dramática en Roma.
Tal fue el verdadero origen del teatro indígena en Roma de aquellas escenas exentas de arte, teatro tan diverso del drama imitado de los griegos que cautivó luego al público.
Estas improvisaciones verificadas por los jóvenes de la población se incorporaban con una especie de armazón de fábulas atellanas, de la villa de Atella en Campania, cerca de Aversa, y constituían un teatro peculiar a Dios con sus personajes especiales, como Maccus, Bucco, Puppus y sus privilegios particulares en su cualidad de teatro indígena, sostenido y representado en su origen por la juventud romana (con la exclusión de los histriones o actores asalariados, dedicados a las piezas de origen griego).
Más adelante tuvo este repertorio célebres actores, pero no se halla nombre alguno en este primer periodo de autores atellanos.
Desde esta primera época hubo la necesidad de acumular en una especie de catálogo, es decir, un inventario, los hechos y nombres principales relativos a la política o religión, como son los que se citan a continuación.
Los indigitamenta atribuidos a Numa y comentados más tarde por Granius Flaccus, como un repertorio sacerdotal de todos los dioses conocidos en el Lacio.
Colección de leyes reales titulado Derecho papiriano, que tomó nombre de un tal Papirio, el cual, bajo el reinado de Tarquino el Soberbio, había compilado sus diversas partes.
Se hallan en los fragmentos de estas leyes y constituciones reales varias prescripciones que emanan de Rómulo, de Tacio, de Numa, de Servio Tulio y que descubren hábitos supersticiosos o la experiencia de la vida práctica. Como ejemplos de lo dicho se puede citar lo siguiente:
- Las libaciones de leche practicadas y prevenidas por Rómulo.
- La prohibición hecha por Numa de hacer los últimos honores al hombre que fuese muerto por un rayo.
- Las maldiciones de Dios lanzadas por este rey sobre la cabeza del que violentase las lindes de un campo.
De la severidad de reglas y preceptos que rigen la fe o culto se pasó a las leyes judiciales que ordenan exclusivamente la vida civil y el carácter romano aparecerá por completo desde este primer periodo.
Primeramente la caída de la monarquía romana hizo caer en desuso o en descrédito sus ordenanzas, siendo necesario ordenar estas reglas contradictorias y amoldar la nueva ley a las instituciones republicanas.
Hacia los años 302 y 304 de Roma, después de haber enviado a Grecia diputados encargados de tomar una copia de las Leyes de Atenas y otras ciudades, publicaron los decemviros la Ley de las Doce Tablas que en el año 306 esculpidas en bronce fueron públicamente fijadas en el Foro junta a la tribuna de oradores y frente a la Curia.
Este código, el mejor redactado, el más discretamente severo de las primeras leyes romanas, fue durante mucho tiempo observado y acatado, y contiene toda la ciencia legal de los antiguos romanos codificando las más antiguas leyes de derecho público, criminal, privado, sacro y procesal, comunes a los patricios y plebeyos, con las modificaciones exigidas por el objeto de esta legislación con estilo admirablemente breve, riguroso y preciso.
Esta ley pervivió hasta Justiniano, época en la que se empezó una nueva labor de interpretación de las leyes existentes y relaciones jurídicas de las reglas y fórmulas preestablecidas en las Doce tablas. Las características principales de esta monumental obra jurídica son las siguientes:
- Fue la primera y a la par la última codificación de leyes hecha en Roma.
- Tuvo una enorme importancia porque con ella patricios y plebeyos tuvieron la conciencia de unidad de Estado, hallando en estas leyes las mejores garantías de comunes franquicias
- El derecho civil de las Doce Tablas es un derecho tan original como Roma y se debe al hecho de que los plebeyos careciendo de participación de la cosa pública padecía injusticias por parte de los patricios, reclamando igualdad jurídica con estos y la codificación del derecho y a la vuelta de los legados de Grecia donde se instruyeron obras legales griegas, eligieron las centurias diez patricios para compilar las leyes.
- En un principio solo se escribieron diez tablas por el primer decemvirato en el 303 a. C. solo de patricios y las otros dos Tablas se hicieron un año después por un segundo decemvirato en el que si había patricios y plebeyos juntos.
- Hay que destacar también que algunos estudiosos de derecho romano afirman que el primer decemvirato realizó el cometido más fácil de codificar el procedimiento y el derecho privado y sacro, afín y depositarios de los patricios y al segundo decemvirato una tarea más ardua de establecer la constitución política y el derecho público más afín a las necesidades legales de los plebeyos.
Posteriormente se ha de señalar los rápidos progresos del genio romano respecto a la regulación jurídica de las relaciones sociales con otras leyes, aparte de la dicha anteriormente, respecto a los castigos, a las intrigas, a la distribución de las propiedades agrarias, a los réditos usurarios, las acciones o fórmulas previas, necesarias para poder intentar un proceso que más tarde formaría lo que se conoce con el nombre de derecho flaviano.
Grandes jurisconsultos de esa época fueron Apio Claudio ―cuyo nombre recuerda las luchas que suscitaron estas fórmulas del derecho entre patricios y plebeyos― y Tiberio Coruncanio.
En esta época primitiva de la literatura latina también tuvo su principio la historia como ciencia social con las siguientes obras:
- La primera obra conocida histórica fue los Annales pontificum, redactado por el gran pontífice, auxiliado por cuatro colegas. Cicerón nos dice lo siguiente de esta obra: «Recogía todos los acontecimientos de cada año, y los escribía en una tabla blanqueada, que mostraba en su casa a fin de que el pueblo pudiese consultarlos».
- Otros libros fueron los libri magistratuum, los libri lintet y los censorum commentarii, que eran registros llevados por los depositarios de los poderes públicos; el mismo Tito Livio debía de haberlos conocido y haber recurrido a ellos. Estos libro no fueron ninguna gran recopilación prolija de los sucesos históricos sino que se trataba de algunas breves notas, una lacónica mención de los hechos extraordinarios, etc.
- Otros vestigios históricos fueron las inscripciones de las columnas de Duilio, erigida en conmemoración de la victoria naval obtenida por Roma en el 494 contra los cartagineses por el cónsul romano Duilio y dos epitafios de los sepulcros de los Escipiones.
El resumen de este primer periodo se caracteriza por tanto por sus obras de leyes y de jurisprudencia más algunas obras con vestigios históricos.
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